"De lo PSIQUICO a lo SOCIAL... y visceversa..."

Texto escrito a partir de la problemática social planteada en: - EL COLAPSO DE LOS SISTEMAS: "El Circuito del MAS".

Es interesante entender cómo los espacios psíquicos y sociales están fuertemente articulados. Así como los seres humanos han formado sociedades y culturas, también las personas son efecto de los sistemas en los que se desarrollan, no son seres aislados ni individuales. Los miembros que constituyen un sistema social, se van incorporando a éste y van instalando valores, normas, estilos de vida. A medida que cambia la sociedad van surgiendo, también, nuevos sujetos con distintas problemáticas y enfermedades.


En estos últimos treinta años se han ido conformando nuevos grupos sociales, como efecto de ciertas transformaciones vinculadas a la tecnología, la globalización y las nuevas formas de consumo. 

Hay pacientes que consultan al médico, al psiquiatra o al psicólogo con algún tipo de sintomatología física o psíquica, producida por el estilo de vida que llevan: insomnio, ansiedad, irritabilidad, cansancio, intolerancia, dificultades interpersonales, incluso problemas derivados de la alimentación. Estos pacientes buscan recetas o consejos que permitan seguir funcionando de la misma manera y en ocasiones lo consiguen.

En otras ocasiones, se encuentran con psicólogos que intentan ir más allá del síntoma, indagando en la particularidad de cada paciente: ¿Desde cuando le sucede esto? ¿Se asocia temporalmente con algún acontecimiento?. Estas y otras preguntas permiten que empiecen a aparecer temáticas de la vida cotidiana, las relaciones, los quehaceres, el trabajo, la vida social y que se vaya ampliando y profundizando la conversación. Se abren puertas para entrar en algunos terrenos que siempre han estado ahí, latentes, dormidos, acallados, pero que de alguna manera están "haciendo alarma". 

Generalmente los seres humanos se encuentran marcados por ciertos discursos y muchas veces se vive en función de éstos sin necesariamente cuestionarlos. Cuando la persona empieza a hablar de temas que habitualmente no habla, algo de su psiquismo se moviliza y empieza a descubrir por qué está donde está y que lo ha llevado a esto. 

En el caso de la sociedad de consumo, por ejemplo, se da el caso de personas que vivieron situaciones infantiles de carencia familiar y en su vida adulta se han encargado de obtener cosas, buscando saldar aquellas faltas generacionales consigo mismos y con los demás. También hay quienes viven situaciones actuales de profunda soledad y buscan calmar algo, comprando para tapar este vacío. Otros, tienen dificultades personales o familiares y el trabajo excesivo les permite evadir los problemas y no tener que pensar. Existe también el concepto de que a los niños hay que darle todo lo que ellos no tuvieron: "que no les falte nada" y tienden a colmarlos con abundancia. 


Estos son solo ejemplos, hay tantos como historias y sujetos pudieran haber. Si bien la voragine de la sociedad de consumo es un fenómeno que va más allá de nosotros y que no está en nuestras manos controlarla en lo global, es importante tener un espacio en el cual preguntarse "¿por qué llegué a esta situación?", "¿qué me llevó a hacerlo?", "¿dónde estoy atrapad@" "¿qué busco llenar?", "¿qué me falta?". "¿qué hay de mi en lo que me acontece?", ya que cada sujeto se instala en lo social, desde su propia historia, sus circunstancias y sus orígenes. Estas y otras preguntas permiten ir de-construyendo mitos, relatos, discursos, palabras que marcaron e ir descubriendo qué hay más allá. Desde ahí, si es posible, cambiar de posición subjetiva para enfrentar los mismos temas de la vida, de otra manera.


Muchas veces este recorrido implica sufrimiento, cuestionamiento, revivir penas y dolores que están tapados. Implica enfrentarse a temáticas que no se quieren ver o tomar decisiones que significan salir de una cierta comodidad y enfrentar algo nuevo. Hay mucha complejidad imbricada en cada ser humano, es como una madeja enrollada que hay que ir desatando poco a poco. Implica tiempo y no siempre es fácil hacerlo. Aún así, vale la pena.  

Si bien el sistema social es una rueda en la cual hemos sido incorporados "sin saberlo", también es importante considerar que cada un@ ha vivido ciertas circunstancias, tiene un origen y su propia historia que contar, revisar y reflexionar, con el fin de realizar cambios y transformaciones que permitan mejorar la calidad de vida y las relaciones con los demás. 


Viene de: "EL ESTRÉS Y EL MUNDO DE LOS EXCESOS"
- EL COLAPSO DE LOS SISTEMAS: "El Circuito del MAS"


    



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